Todo lo que necesitas saber sobre la salud intestinal de tu bebé

Todo lo que necesitas saber sobre la salud intestinal de tu bebé

Cuando un bebé nace, entra en contacto con miles de millones de microorganismos que comienzan a habitar en la mucosa de su intestino. Este primer “ecosistema” que se forma es clave para su desarrollo.
El tipo de microorganismos que se establecen dependerá de diversos factores, como la forma en que nació el bebé y cómo es alimentado en sus primeros días de vida. Es el inicio de una conexión profunda entre su cuerpo y el mundo que lo rodea, una base invisible pero fundamental para su salud y bienestar futuro.

 

Sabemos que hay aspectos de la leche materna que la ciencia aún no puede replicar, y esto se debe a algo muy simple pero extraordinario: la leche materna es única, hecha a medida. Se adapta constantemente a las necesidades del bebé. Por ejemplo, si el bebé se enferma, el cuerpo de la madre responde produciendo leche con anticuerpos específicos para ayudarlo a recuperarse.


Sea cual sea la razón por la que estés alimentando con fórmula, apoyamos tu elección. Creemos en acompañarte en tu proceso y te animamos a informarte y conocer bien los ingredientes de la fórmula que decides utilizar.


En la fórmula para bebés Haven hay algo especial. Si das vuelta el envase y revisas sus ingredientes, encontrarás dos siglas: FOS y GOS. Como nutricionista clínica, verlas me alegra profundamente.


Los bebés que consumen prebióticos como los galacto-oligosacáridos (GOS) y los fructo-oligosacáridos (FOS) —sí, menos mal que tienen abreviaturas— tienden a tener una mayor cantidad de bacterias beneficiosas en su sistema digestivo. Estos prebióticos destacan dentro de la fórmula Haven, junto con una combinación de vitaminas y minerales esenciales.

 

 

¿Por qué es tan importante la salud intestinal?

 

La salud intestinal es fundamental por muchas razones. En primer lugar, porque es el lugar donde se digieren los alimentos y se transforman en la energía que el cuerpo necesita para crecer y desarrollarse.

 

Aunque los probióticos son muy conocidos en el mundo de la salud, los prebióticos son igual de importantes. Los prebióticos funcionan como alimento para las bacterias buenas del intestino. Son un tipo de carbohidrato no digerible (también conocido como almidón resistente) que se encuentra en alimentos como el plátano verde, la avena, la cebada, el arroz o las papas cocidas y enfriadas —y en este caso, también en los GOS y FOS de la fórmula Haven.
 
¿Por qué es importante alimentar estas bacterias?

 

Estimular la microbiota intestinal a través de prebióticos puede tener un impacto muy significativo en la salud general. La salud intestinal está profundamente conectada con el sistema inmunológico, y puede influir en la disminución de condiciones como la alergia estacional, el asma o la dermatitis, un conjunto conocido como enfermedades atópicas.

 

Además, existe una conexión poderosa entre el intestino y el cerebro. De hecho, muchas veces se le llama al intestino “el segundo cerebro”, ya que produce más serotonina que cualquier otra parte del cuerpo. Por eso, el equilibrio intestinal puede influir en el sueño, el estado de ánimo e incluso en la conducta.

 

Las intolerancias alimentarias también pueden estar estrechamente relacionadas con la salud intestinal. Se producen cuando el cuerpo tiene dificultades para digerir ciertos alimentos, lo que puede causar gases, hinchazón, estreñimiento, diarrea y otros malestares. Cuando el sistema digestivo no logra procesar bien lo que consumimos, el delicado equilibrio de las bacterias beneficiosas también puede verse afectado.
 
Apoyar la salud intestinal de tu bebé, por ejemplo a través del consumo de prebióticos, puede tener un impacto positivo en muchos aspectos de su bienestar. Los prebióticos FOS y GOS, en particular, pueden ayudar a mejorar la frecuencia de las evacuaciones intestinales, contribuyendo a prevenir el estreñimiento en bebés y niños.   

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